Gzik con patatas
Patatas calientes cocidas con piel, con un gzik cremoso y fresco, rabanitos crujientes y hierbas frescas: un clásico sencillo de Poznań.
Ingredientes
- patata600 g
- agua800 ml
- requesón300 g
- crema agria120 g
- rábano6 ud
- pepino1 ud
- cebolla verde20 g
- eneldo15 g
- sal1 al gusto
- pimienta negra1 al gusto
Instrucciones
Lave bien las patatas, colóquelas en una cazuela, cúbralas con 800 ml de agua y añada la mitad de la sal.
Lleve el agua a ebullición y cueza las patatas con piel de 20 a 25 minutos, hasta que el cuchillo entre fácilmente en el centro.
Escurra el agua, tape la cazuela y deje las patatas en un lugar cálido para que no se enfríen.
Machaque el requesón con un tenedor junto con la nata agria hasta obtener una consistencia cremosa y espesa.
Ralle el rabanito con el rallador grueso, corte el pepino en cubitos pequeños y pique finamente la cebolleta y el eneldo.
Mezcle las verduras y las hierbas con la masa de queso, añada el resto de la sal y la pimienta negra, y deje reposar el gzik 10 minutos para que se integren los sabores.
Haga un corte en las patatas calientes, coloque encima una porción de gzik y sirva de inmediato.
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