Karask
Pan de cebada estonio, tibio, con una miga tierna y algo húmeda y una corteza dorada, que se disfruta mejor recién salido del horno.
Ingredientes
- harina de cebada300 g
- harina de trigo100 g
- kéfir o leche agria500 ml
- huevo1 ud
- mantequilla45 g
- sal1 al gusto
- bicarbonato de sodio0.5 cdta
- comino1 cdta
Instrucciones
Precaliente el horno a 200 °C. Forre un molde de aproximadamente 25×35 cm con papel de horno y píntelo con parte de la mantequilla derretida.
En un bol, mezcle la harina de cebada, la harina de trigo, la sal, el bicarbonato de sodio y el comino.
En otro bol, bata el huevo con el kéfir o la leche agria, incorpore el resto de la mantequilla derretida y mezcle.
Vierta la mezcla líquida sobre la harina y mezcle rápidamente hasta obtener una masa espesa y pegajosa; no la trabaje demasiado.
Vierta la masa en el molde y nivélela con una espátula o cuchara mojada.
Hornee 25–30 minutos a 200 °C, hasta que la superficie esté dorada y un palillo de madera insertado en el centro salga sin restos de masa cruda.
Corte el karask en porciones y sírvalo tibio.
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