Kattama con cebolla
Tradicional torta frita kirguisa de capas crujientes de masa con aromática cebolleta, que se sirve caliente acompañada de caldo.
Ingredientes
- harina de trigo300 g
- caldo de carne150 ml
- levadura seca2 g
- cebolla verde80 g
- mantequilla30 g
- aceite vegetal30 ml
- sal1 al gusto
Instrucciones
Calienta el caldo de carne hasta que esté tibio, disuelve en él la levadura seca y la sal. Añade la harina de trigo y amasa una masa espesa y suave.
Cubre el bol y deja reposar la masa en un lugar cálido durante 3–4 horas para que fermente; amásala dos veces durante el reposo.
Pica finamente la cebolleta. Funde la mantequilla en una sartén, rehoga rápidamente la cebolleta hasta que esté blanda, retira del fuego y deja enfriar el relleno.
Divide la masa en 4 partes. Estira cada parte finamente, coloca encima un cuarto del relleno de cebolleta, repártelo de manera uniforme, enrolla la lámina formando un rollo y pliega el rollo en 3–4 capas, dando forma a una bola.
Vuelve a estirar cada bola en un disco redondo de aproximadamente 1 cm de grosor, sin romper las capas.
Calienta una sartén a fuego medio, engrásala con parte del aceite vegetal y fríe la kattama de 3–4 minutos por cada lado, hasta que tenga una corteza dorada y crujiente y la masa esté completamente cocida; añade el resto del aceite si es necesario.
Sirve la kattama caliente, acompañada aparte de caldo de carne.
Mas recetas
Avgolemono con pollo y arroz
Sopa griega de limón y huevo con pollo tierno y arroz, espesada hasta lograr una textura aterciopelada sin necesidad de nata.
Pastel de carne australiano
Un contundente pastel de carne australiano con un jugoso relleno de ternera picada en salsa espesa, una base crujiente de masa quebrada y una tapa dorada de hojaldre.
Eintopf austríaco de lentejas
Un eintopf austríaco de lentejas bien espeso con hortalizas de raíz, un ligero toque ácido de vinagre y hierbas frescas: un plato casero y contundente para un día frío.
Panqueques austríacos con mermelada de albaricoque
Finos y dorados panqueques austríacos de masa delicada, enrollados con aromática mermelada de albaricoque y servidos con azúcar glas y nata montada.