Parmigiana de pollo al estilo australiano
Un crujiente escalope de pollo cubierto con una capa de salsa de tomate, jamón y mozzarella fundida — un clásico plato de pub australiano.
Ingredientes
- filete de pollo500 g
- harina de trigo60 g
- ajo en polvo1 cdta
- huevos2 ud
- pan rallado120 g
- aceite vegetal60 ml
- aceite de oliva1 cda
- cebolla1 ud
- passata de tomate500 g
- jamón200 g
- mozzarella200 g
- sal1 al gusto
- pimienta negra molida1 al gusto
Instrucciones
Precalienta el horno a 230 °C (210 °C con ventilador) y forra una bandeja con papel de horno. Corta cada filete de pollo horizontalmente por la mitad, cúbrelo con film y aplánalo hasta un grosor de unos 2 cm; salpimienta.
Prepara tres platos: en uno mezcla la harina con ajo en polvo, en otro bate los huevos y en el tercero coloca el pan rallado. Reboza el pollo en la harina, sumérgelo en el huevo y luego presiónalo bien contra el pan rallado.
Vierte aceite vegetal en una sartén grande hasta cubrir una capa de unos 5 mm y caliéntalo a fuego medio-alto. Fríe el pollo 2 minutos por cada lado hasta que esté dorado y crujiente, luego pásalo a la bandeja preparada.
En otra sartén, calienta aceite de oliva, añade la cebolla picada fina y cocina 3–4 minutos hasta que esté blanda. Incorpora la salsa de tomate (passata) y cocina a fuego lento 4–5 minutos hasta que espese ligeramente.
Reparte la salsa de tomate sobre cada escalope de pollo, cubre con jamón y espolvorea con mozzarella. Hornea 8–10 minutos, hasta que el queso se funda por completo y se dore ligeramente.
Deja reposar la parmigiana lista durante 5 minutos para que el relleno se asiente. Sirve caliente; al estilo australiano, se suele acompañar con papas fritas y una ensalada simple.
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