Pollo piri-piri
Pollo portugués abierto en mariposa, marinado en una picante salsa piri-piri con ajo, vinagre y hoja de laurel, y luego asado a la parrilla de carbón hasta lograr una corteza crujiente: plato emblemático de la localidad de Guia, en el Algarve.
Ingredientes
- pollo (canal entero)1300 g
- chile picante4 ud
- ajo6 dientes
- aceite de oliva100 ml
- vinagre de vino blanco2 cda
- hoja de laurel2 hoja
- pimentón1 cdta
- limón1 ud
- perejil fresco5 tallos
- sal1 al gusto
- pimienta negra molida1 al gusto
Instrucciones
Seque el pollo con papel de cocina, colóquelo con la pechuga hacia abajo y corte a lo largo de la columna con tijeras de cocina por ambos lados, retire el espinazo y luego presione con firmeza sobre el hueso de la pechuga para abrirlo en mariposa; así se cocinará de forma pareja. Frote el pollo por ambos lados con sal y pimienta negra molida.
En un mortero o en el vaso de la batidora, triture el chile y el ajo, agregue el aceite de oliva, el vinagre de vino blanco, la hoja de laurel desmenuzada, la paprika, y el jugo y la ralladura de limón; bata hasta obtener una pasta homogénea y algo espesa: esta es la salsa piri-piri.
Frote bien dos tercios de la salsa sobre el pollo por todos lados y por debajo de la piel de la pechuga y los muslos; cubra el resto con film y refrigere hasta el momento de asar, pues servirá para pincelar. Cubra el pollo con film transparente y déjelo marinar en el refrigerador al menos 2 horas, aunque es mejor 4 horas.
Retire el pollo del refrigerador 20 minutos antes de asarlo para que se atempere un poco. Precaliente la parrilla de carbón o el horno a 220-230 °C.
Coloque el pollo con la piel hacia arriba sobre calor indirecto medio-alto (o sobre una rejilla en el horno precalentado) y áselo durante unos 35-40 minutos, dándole vuelta una vez y pincelándolo varias veces con la salsa piri-piri reservada, usando un manojo de perejil a modo de pincel.
En los últimos 8-10 minutos, pase el pollo con la piel hacia abajo a calor directo más fuerte (o active la función grill del horno), pincélelo una vez más con la salsa y manténgalo hasta que la piel quede dorada y crujiente, con los bordes ligeramente tostados. Compruebe el punto de cocción junto al hueso del muslo: el jugo debe salir transparente y la temperatura en la parte más gruesa del muslo debe rondar los 74 °C.
Retire el pollo del fuego, cúbralo con papel de aluminio y déjelo reposar 10 minutos para que los jugos se redistribuyan.
Corte en porciones y sirva caliente, rociado con jugo de limón recién exprimido y el resto de la salsa piri-piri.
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