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Belga
Mejillones con patatas fritas

Mejillones con patatas fritas

Un clásico belga: mejillones jugosos, cocinados rápidamente en vino blanco con cebolla y apio, servidos con patatas fritas crujientes de doble fritura.

Tiempo50 min
Porciones4
Calorías4856 kcal
NivelMedio

Ingredientes

  • mejillones en su concha2000 g
  • patata1000 g
  • aceite para fritura profunda2000 ml
  • cebolla2 ud
  • apio de tallo4 tallos
  • mantequilla100 g
  • vino blanco seco180 ml
  • perejil fresco60 g
  • pimienta negra molida1 pizca
  • sal1 al gusto
  • mayonesa120 g
  • mostaza15 g

Instrucciones

1

Pele las patatas, córtelas en bastones de aproximadamente 1 cm de grosor, lávelas con agua fría y séquelas bien.

2

Caliente el aceite a 140 °C. Fría las patatas en tandas durante 6–8 minutos, hasta que estén blandas pero sin dorarse; retírelas y déjelas escurrir.

3

Lave los mejillones en agua fría, raspe las adherencias y retire las barbas. Golpee las conchas abiertas: deseche las que no se cierren.

4

En una cazuela grande, derrita la mantequilla a fuego medio. Añada la cebolla y el apio y rehogue 4–5 minutos sin que se doren.

5

Vierta el vino blanco seco, lleve a ebullición, agregue los mejillones, la pimienta negra y la mitad del perejil. Tape y cocine a fuego fuerte 6–8 minutos, agitando la cazuela varias veces, hasta que las conchas se abran. Deseche los mejillones que permanezcan cerrados.

6

Mientras se cocinan los mejillones, caliente el aceite a 190 °C y fría las patatas por segunda vez durante 4–6 minutos hasta que estén doradas y crujientes. Retírelas, sazone con sal y elimine el exceso de grasa con papel absorbente.

7

Mezcle la mayonesa con la mostaza para preparar la salsa. Sirva los mejillones junto con su jugo de cocción, espolvoree con el resto del perejil y presente de inmediato con las patatas fritas y la salsa.