Ribollita
Un contundente guiso toscano de alubias blancas, col kale (col negra toscana) y pan duro, que se cuecen a fuego lento junto con hortalizas de raíz y se aderezan generosamente con aceite de oliva virgen extra hasta lograr una textura aterciopelada.
Ingredientes
- alubias blancas en conserva400 g
- col rizada (col negra toscana)250 g
- col de Saboya150 g
- patata2 ud
- zanahoria2 ud
- cebolla1 ud
- apio2 tallos
- ajo3 dientes
- tomates pelados en conserva400 g
- pan duro (toscano, sin sal)250 g
- aceite de oliva6 cda
- romero seco1 cdta
- sal1 al gusto
- pimienta negra1 al gusto
Instrucciones
Escurra las alubias blancas en conserva (400 g) en un colador y enjuáguelas con agua fría. Corte la cebolla, 2 tallos de apio y 2 zanahorias en cubos pequeños, y pique finamente 3 dientes de ajo. Retire los tallos duros de la col kale y la col saboya, y corte las hojas en tiras de 2 cm de ancho. Pele 2 patatas y córtelas en cubos de 1,5 cm; desmenuce el pan duro con las manos en trozos de 3 cm.
En una cazuela ancha de fondo grueso, caliente 3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Incorpore la cebolla, el apio, la zanahoria y el ajo, y sofría 8 minutos, removiendo, hasta que estén tiernos, sin dejar que se doren.
Añada los tomates pelados en conserva junto con su jugo, aplastándolos con una espátula directamente en la cazuela. Cocine 5 minutos a fuego medio para que el líquido se evapore un poco y la salsa espese.
Incorpore dos tercios de las alubias enteras a la cazuela, y machaque el resto con un tenedor hasta hacer puré, mezclándolo también en el guiso, de modo que espese de forma natural. Añada las patatas, el romero seco y 1 l de agua caliente. Lleve a ebullición, reduzca el fuego al mínimo, tape y cocine 20 minutos hasta que las patatas estén casi listas.
Incorpore la col kale y la col saboya, salpimente al gusto. Cocine sin tapar otros 12 minutos, hasta que las hojas de col estén tiernas.
Mezcle los trozos de pan duro en el guiso, hundiéndolos con una cuchara en el líquido, y cocine a fuego lento 8 minutos, hasta que el pan se ablande y se deshaga parcialmente, espesando aún más el guiso. Si falta líquido, añada un poco de agua caliente.
Retire la cazuela del fuego, tape y deje reposar el guiso 10 minutos: precisamente este recalentado es lo que dio nombre al plato, «ribollita», que en italiano significa «recocida» o «hervida dos veces».
Antes de servir, vuelva a calentar el guiso 2-3 minutos, repártalo en los platos y rocíelo generosamente con el resto del aceite de oliva (3 cucharadas) y pimienta negra recién molida.
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