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Queso frito empanado

Queso frito empanado

Una crujiente costra dorada que envuelve un queso fundente por dentro: el snack callejero checo por excelencia, que se sirve caliente con una salsa tártara bien sazonada y patatas fritas.

Tiempo50 min
Porciones4
Calorías1167 kcal
NivelFácil

Ingredientes

  • queso curado500 g
  • huevo2 ud
  • harina80 g
  • sal1 al gusto
  • pan rallado150 g
  • aceite250 ml
  • salsa tártara120 g

Instrucciones

1

Corte el queso en lonchas gruesas o bastones de 1–1,5 cm de espesor y enfríelo bien en el frigorífico.

2

Prepare tres cuencos: harina; huevos batidos con una pizca de sal; pan rallado.

3

Pase cada trozo de queso primero por la harina (sacudiendo el exceso), luego por el huevo y, por último, por el pan rallado.

4

Para lograr una doble costra bien sellada que evite que el queso se derrame durante la fritura, vuelva a pasar los trozos por huevo y pan rallado.

5

Coloque los trozos empanados en un plato y llévelos al congelador durante 25–30 minutos: el empanado frío se adhiere mejor y no se agrieta al entrar en contacto con el aceite caliente.

6

Caliente aceite en una sartén a fuego medio hasta alcanzar unos 170–180 °C; debe haber suficiente cantidad para que las lonchas de queso queden sumergidas al menos hasta la mitad.

7

Fría el queso de 3 a 4 minutos por cada lado, hasta que la costra quede dorada de manera uniforme, dándole la vuelta con cuidado para no dañar el empanado.

8

Retire y escurra sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa, y sirva de inmediato bien caliente con salsa tártara.