
Tajín de cordero con ciruelas pasas
Tierno cordero cocinado a fuego lento con cebolla y especias cálidas, combinado con dulces ciruelas pasas al miel y almendras crujientes.
Ingredientes
- cordero (paletilla o jarretes)1.2 kg
- aceite de oliva2 cda
- cebolla800 g
- ajo4 dientes
- cúrcuma molida1 cdta
- jengibre molido1 cdta
- sal1 al gusto
- pimienta negra (molida)1 al gusto
- azafrán1 pizca
- agua800 ml
- cilantro10 tallos
- ciruelas pasas sin hueso300 g
- miel3 cda
- canela molida1 cdta
- almendras tostadas40 g
Instrucciones
Seque el cordero con papel absorbente y córtelo en trozos grandes; pique la cebolla, pique finamente el ajo, ate el cilantro en un manojo y disuelva el azafrán en 1 cucharada de agua.
En una cazuela de fondo grueso o en un tajín, caliente el aceite de oliva a fuego medio-alto. Selle el cordero en tandas hasta que esté dorado por todos los lados, unos 3–4 minutos por tanda, y retire a un plato.
Baje el fuego a medio, ponga la cebolla en la misma cazuela, tape y cocine 10–15 minutos, hasta que esté blanda y transparente.
Vuelva a incorporar el cordero con la cebolla, añada el ajo, la cúrcuma, el jengibre molido, la sal, la pimienta negra, el azafrán con su agua y 320 ml de agua. Coloque el cilantro por encima, lleve a ebullición, tape y cocine a fuego muy suave durante 2 horas, hasta que la carne esté tierna y se separe fácilmente del hueso.
Al cabo de 1 hora, retire 100 ml de la salsa para las ciruelas; si casi no queda líquido en la cazuela, añada un poco más de agua para que la carne no se pegue.
Vierta agua hirviendo sobre las ciruelas pasas y déjelas reposar 5 minutos, escúrralas, páselas a una sartén pequeña, añada la salsa reservada, la miel y la canela. Cocine a fuego medio-suave 5 minutos, hasta que el almíbar espese y las ciruelas queden brillantes.
Retire el cilantro, coloque el cordero con la salsa de cebolla en una fuente, disponga encima las ciruelas con su almíbar y espolvoree con almendras tostadas. Sirva caliente.
Mas recetas
Avgolemono con pollo y arroz
Sopa griega de limón y huevo con pollo tierno y arroz, espesada hasta lograr una textura aterciopelada sin necesidad de nata.
Pastel de carne australiano
Un contundente pastel de carne australiano con un jugoso relleno de ternera picada en salsa espesa, una base crujiente de masa quebrada y una tapa dorada de hojaldre.
Eintopf austríaco de lentejas
Un eintopf austríaco de lentejas bien espeso con hortalizas de raíz, un ligero toque ácido de vinagre y hierbas frescas: un plato casero y contundente para un día frío.
Panqueques austríacos con mermelada de albaricoque
Finos y dorados panqueques austríacos de masa delicada, enrollados con aromática mermelada de albaricoque y servidos con azúcar glas y nata montada.